Con este virus –y esta vacuna–
Podremos volver a empezar;
Bien, sin quejas, sin lastres, sin estorbos.
Ya hemos creado la riqueza, ya hemos creado los reemplazos.
Ahora sólo sigue aniquilar a los sobrantes, con la única condición
de que no quede ni falte ni uno.
No es soberbia ni crueldad, es el camino del bien.
Somos muchos y no podemos seguir así.
Y, sabemos, que no los extrañaremos.
Y, de antemano, ¿Qué esperaban?
Este es un mundo de carnívoros.
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